Hace más de una semana, como semana y media, que descubrí que hay gente desconsiderada y justo tienen que vivir de vecinos míos! Hace, casualmente una semana o semana y media, que poquito después de la medianoche empieza a sonar un despertador.
Lo dejan sonar hasta que se apaga solo, pero luego, durante una hora, se pasa que suena, se apaga y a los cinco minutos empieza a sonar otra vez!
Y yo trato de taparme la cabeza con el acolchado y me pregunto por qué diablos no apagan ese maldito despertador. Hay que ser desconsiderados, a esa hora la mayoría de la gente quiere dormir!
Y así, noche tras noche. Estuve tratando de ubicar de donde viene el ruido, pero es no es fácil en estos edificios. Pensé que no puede ser la vecina de al lado, o sí, pero es menos posible. Entre su dormitorio y el mío hay dos livings y un corredor, más un par de puertas, por lo menos la de mi cuarto cerrada.
Los vecinos de abajo sé que trabajan, ella de día pero no sé él, de todos modos si él pusiera el despertador, ella que tiene que madrugar, seguro lo apagaría.
La vecina de arriba volvió hace unos diez días, más o menos, de USA, donde estuvo mes y medio. Además es medio sorda, usa aparatito para escuchar mejor y creo que en las noche se lo saca o lo apaga.
Me pareció lo más posible que fuera el despertador de la vecina de arriba y pensé que si me la encuentro afuera, discretamente le iba a preguntar si ella no escucha ese maldito despertador que suena una hora entera pasada la medianoche, a ver si se daba cuenta que debía hacer algo para no molestarme cuando quiero dormir, un poco de consideración creo que me merezco.
Y antenoche, cuando empezó a sonar el maldito despertador, de pronto se me prendió la lamparita! Hacía semana y media más o menos, que cambiamos de horario.
Cuando fui a cambiar la hora en un relojito que tengo en el living, no me acordaba como se hace y estuve apretando botones un buen rato antes de conseguir cambiar la hora, habría tocado algo que activó la alarma, si es que ese relojito tiene alarma?. Exactamente!!! eso fue lo que pasó! El maldito despertador es el mío, y la vecina desconsiderada soy yo!!!
Apretando varios botones conseguí al fin desactivar la alarma que ni sabía que tenía, anoche no me molestó ningún despertador, pero igual dormí poco. Me desperté antes de las tres de la mañana, tuve la mala idea de pensar en la mudanza que tengo programa para prontito, creo que con la oscuridad de la noche me dió por ver todo negro.
Pensé que quizás nadie podría ayudarme con la mudanza y cómo voy yo solita a llevar todos los muebles para el otro apartamento. No me pregunten por qué nadie iba a poder ayudarme, no sé, ya les dije, la oscuridad me hizo ver todo negro!
No pude volver a dormirme hasta pasadas las seis de la mañana, no llegué a dormir una hora y volví a despertarme y ya me levanté.
Este blog es un derivado de mi primer blog, Mis manualidades, donde pongo fotos de mis manualidades (qué original), recetas y relatos sobre mi vida. Quizás, tal como las personas que comienzan con las operaciones plásticas y luego que empiezan a hacerle arreglitos a la naturaleza, no pueden parar de hacerse mejoras y terminan como caricaturas a sí mismas, me haya vuelto adicta a los blogs y ahora no pueda dejar de abrir uno tras otro ya que en realidad es el cuarto que abro.
Este blog será dedicado solamente a relatar sobre mi vida que es como la de todos, o casi. Mucho de lo que escriba aquí ya lo publique en mi otro blog y ahora lo trasladé.
Tengo el pelo gris pero puse una foto donde estoy con el pelo verde, lo hice así por dos cosas, una porque creo que así quedo cuando tengo que enfrentarme a los aparatejos modernos (léase: todo lo que se ha inventado luego de la rueda), me sacan canas verdes; y otra porque me gusta como queda y si pudiera me lo teñiría así.
Abajo del todo hay una ventanita donde pueden dejarme saludos, también pueden dejarme comentarios o saludos debajo de cada post (cliqueando donde dice Comentarios).
En el costado, más abajo de mi foto, está el archivo ordenado por temas, cliqueando ahí pueden ver los posts que publiqué antes, o pueden cliquear abajo del todo (antes de la ventanita de los mensajes) donde dice Entradas antiguas.
Este blog será dedicado solamente a relatar sobre mi vida que es como la de todos, o casi. Mucho de lo que escriba aquí ya lo publique en mi otro blog y ahora lo trasladé.
Tengo el pelo gris pero puse una foto donde estoy con el pelo verde, lo hice así por dos cosas, una porque creo que así quedo cuando tengo que enfrentarme a los aparatejos modernos (léase: todo lo que se ha inventado luego de la rueda), me sacan canas verdes; y otra porque me gusta como queda y si pudiera me lo teñiría así.
Abajo del todo hay una ventanita donde pueden dejarme saludos, también pueden dejarme comentarios o saludos debajo de cada post (cliqueando donde dice Comentarios).
En el costado, más abajo de mi foto, está el archivo ordenado por temas, cliqueando ahí pueden ver los posts que publiqué antes, o pueden cliquear abajo del todo (antes de la ventanita de los mensajes) donde dice Entradas antiguas.
jueves, 10 de noviembre de 2011
lunes, 31 de enero de 2011
En la mañana
En la mañana estaba soñando tan lindo, en realidad ni me acuerdo que estaba soñando, pero dormía placenteramente cuando me despertó Fritiof llorando. Miré el reloj, las siete y cinco, y yo tan cansada todavía!
Me costó dejar la cama, pero ví que los dos estaban sentados en sus camitas y decidí hacer un gran esfuerzo para apurarme a vestirme. Ya sé que a esa hora se trata de ser muuuuy rápida, de sacar a Fritiof para afuera antes que él deje la cama, donde se baje de su camita se hace pis enseguidita.
Media dormida me vestí, corrí a buscar su ropa, pensé si Fransson necesitaría el overol o alcanzaría con una capa que es abrigada pero por ser capa no tiene mangas y es más rápida de ponerle.
Corrí a la cocina a mirar el termómetro, sí, ya sé, el tiempo que pudiera ahorrar poniéndole la capa en vez del overol, lo perdí en ir a la cocina a mirar el termómetro, pero media, o más bien tres cuartos dormida como estaba, no pensé lógicamente.
No veía el termómetro a pesar de que controlé y los ojos los tenía abiertos. Me llamó la atención que estuviera tan oscuro, si ayer había estado pensando como se nota que los días se alargan, a las siete de la mañana está empezando a aclarar, pero hoy no aclaraba nada.
Prendí la luz, miré el reloj, eran las cinco y diez! Volví al cuarto, Fransson y Fritiof dormían apaciblemente. Me saqué alguna ropa y me volví a la cama.
Me costó dejar la cama, pero ví que los dos estaban sentados en sus camitas y decidí hacer un gran esfuerzo para apurarme a vestirme. Ya sé que a esa hora se trata de ser muuuuy rápida, de sacar a Fritiof para afuera antes que él deje la cama, donde se baje de su camita se hace pis enseguidita.
Media dormida me vestí, corrí a buscar su ropa, pensé si Fransson necesitaría el overol o alcanzaría con una capa que es abrigada pero por ser capa no tiene mangas y es más rápida de ponerle.
Corrí a la cocina a mirar el termómetro, sí, ya sé, el tiempo que pudiera ahorrar poniéndole la capa en vez del overol, lo perdí en ir a la cocina a mirar el termómetro, pero media, o más bien tres cuartos dormida como estaba, no pensé lógicamente.
No veía el termómetro a pesar de que controlé y los ojos los tenía abiertos. Me llamó la atención que estuviera tan oscuro, si ayer había estado pensando como se nota que los días se alargan, a las siete de la mañana está empezando a aclarar, pero hoy no aclaraba nada.
Prendí la luz, miré el reloj, eran las cinco y diez! Volví al cuarto, Fransson y Fritiof dormían apaciblemente. Me saqué alguna ropa y me volví a la cama.
domingo, 30 de enero de 2011
Probando correa
Gran día para Fritiof, bueno, gran día digo yo, dudo que él lo haya visto como un gran día, más bien diría, si pudiera hablar, que día bravo o qué día feo, por no utilizar otro lenguaje que yo no quiero que utilice.
Comenzó con andar con correa por primera vez, no lo convenció mucho, dejó claro que prefiere andar suelto, pero se fue acostumbrando, o se resignó y dejó de protestar. También yo tengo que acostumbrarme a llevar dos correas.
Hiciera como hiciera andaba con las correas cruzadas! El perrito que iba en la correa que yo llevaba en la mano izquierda, caminaba de mi lado derecho, y el perrito que iba en la correa que yo llevaba en la mano derecha, caminaba de mi lado izquierdo.
Yo cambiaba las correas de mano, y ellos en pocos segundos se cambian de lugar y quedaban otra vez las correas cruzadas! Rara vez iban juntos, uno adelante, el otro atrás. No sé como no quedé enredada en las correas. Por las dudas fui a caminar por lugares donde pasaba bastante gente, cosa de que pudieran ayudarme a desenredarme si fuera a hacer falta.
Fuimos a caminar a la vereda del costado del supermercado que acostumbra estar sin nieve y seca. Nos encontramos con uno de mis hijos y nieta que salían del supermercado. Justo habían pensado llamarme porque mi nieta quería venir a casa. Se ahorraron la llamada y mi nieta vino con nosotros.
Ella estaba impaciente, quería que metiera a Fritiof en la mochila porque él caminaba muy lento, o no iba lento pero quería correr para otro lado, y él quería caminar y caminó la mitad del camino, hasta que le dió frío y lo subí a la mochila.
Jugamos muuuucho con mi nieta. Cuando se fue le tocó baño a Fransson y a Fritiof. No sé si debe bañar a cachorritos, pero hace un par de días que se rascaba y decidí ducharlo rápido, no le gustó.
Fransson no sabía que hacer, cuando saqué a Fritiof del baño lo olfateaba, lo revisaba y demostraba claramente que estaba preocupado por él. Yo trataba de secar a Fritiof, y Fransson me saltaba todo el tiempo para controlarlo.
Como si fuera poco, para Fritiof, le tocó también cortada de uñas, otra cosa que tampoco le gustó, aunque reconozco que con las dos primeras patas no hizo problema, se quedó muy quietito, pero después protestó suficiente como para decir que se desquitó.
Fransson miraba atentamente mientras le cortaba las uñas a Fritiof, y cuando Fritiof empezó a protestar y querer bajarse, Fransson quiso ayudarlo! con una pata trataba de sacar mi brazo de alrededor de Fritiof para que lo soltara. Así no vale, eran dos contra mí solita!
Y después de tantos contratiempos se durmió profundamente, sin duda lo cansaron tantas cosas molestas. Lástima que no era de noche! Y quedó descansado, a mitad de noche quería jugar. Tengo que planificar mejor, que el cansancio no le dé tan temprano.
Aquí los ven a los dos con sus correas, saqué la foto de atrás porque rara vez iba yo adelante y los dos atrás mío como para sacarles foto de frente, una vez que los dos iban juntos, pues aproveché y saqué esta foto:
Comenzó con andar con correa por primera vez, no lo convenció mucho, dejó claro que prefiere andar suelto, pero se fue acostumbrando, o se resignó y dejó de protestar. También yo tengo que acostumbrarme a llevar dos correas.
Hiciera como hiciera andaba con las correas cruzadas! El perrito que iba en la correa que yo llevaba en la mano izquierda, caminaba de mi lado derecho, y el perrito que iba en la correa que yo llevaba en la mano derecha, caminaba de mi lado izquierdo.
Yo cambiaba las correas de mano, y ellos en pocos segundos se cambian de lugar y quedaban otra vez las correas cruzadas! Rara vez iban juntos, uno adelante, el otro atrás. No sé como no quedé enredada en las correas. Por las dudas fui a caminar por lugares donde pasaba bastante gente, cosa de que pudieran ayudarme a desenredarme si fuera a hacer falta.
Fuimos a caminar a la vereda del costado del supermercado que acostumbra estar sin nieve y seca. Nos encontramos con uno de mis hijos y nieta que salían del supermercado. Justo habían pensado llamarme porque mi nieta quería venir a casa. Se ahorraron la llamada y mi nieta vino con nosotros.
Ella estaba impaciente, quería que metiera a Fritiof en la mochila porque él caminaba muy lento, o no iba lento pero quería correr para otro lado, y él quería caminar y caminó la mitad del camino, hasta que le dió frío y lo subí a la mochila.
Jugamos muuuucho con mi nieta. Cuando se fue le tocó baño a Fransson y a Fritiof. No sé si debe bañar a cachorritos, pero hace un par de días que se rascaba y decidí ducharlo rápido, no le gustó.
Fransson no sabía que hacer, cuando saqué a Fritiof del baño lo olfateaba, lo revisaba y demostraba claramente que estaba preocupado por él. Yo trataba de secar a Fritiof, y Fransson me saltaba todo el tiempo para controlarlo.
Como si fuera poco, para Fritiof, le tocó también cortada de uñas, otra cosa que tampoco le gustó, aunque reconozco que con las dos primeras patas no hizo problema, se quedó muy quietito, pero después protestó suficiente como para decir que se desquitó.
Fransson miraba atentamente mientras le cortaba las uñas a Fritiof, y cuando Fritiof empezó a protestar y querer bajarse, Fransson quiso ayudarlo! con una pata trataba de sacar mi brazo de alrededor de Fritiof para que lo soltara. Así no vale, eran dos contra mí solita!
Y después de tantos contratiempos se durmió profundamente, sin duda lo cansaron tantas cosas molestas. Lástima que no era de noche! Y quedó descansado, a mitad de noche quería jugar. Tengo que planificar mejor, que el cansancio no le dé tan temprano.
Aquí los ven a los dos con sus correas, saqué la foto de atrás porque rara vez iba yo adelante y los dos atrás mío como para sacarles foto de frente, una vez que los dos iban juntos, pues aproveché y saqué esta foto:
sábado, 8 de enero de 2011
Es mejor dejarme dormir en la madrugada.
Hoy me despertó Fransson, acostumbra ser al revés, yo lo despierto a él. Entendí que había apuro, ayer tomó mucha agua al entrar luego de la última caminata y también se levantó en la noche a tomar más agua.
Por consiguiente apenas me despertó salté de la cama, me vestí, busqué su overol, corrí al baño a buscar un paño higiénico que le pongo en el borde de la barriga del overol (esa parte es larga y puede mojarla al hacer pis, por eso ahí pongo un paño higiénico, me evito tener que lavar el overol luego de cada caminata).
Quedaban solamente paños largos, corrí a la cocina a buscar la tijera para cortarlo. Volví al hall y no ví a Fransson. Lo llamé y no vino. Fui a buscarlo al living, suponiendo que se habría ido a dormir al sofá, no estaba.
Fui al dormitorio suponiendo que estaría acostado nuevamente en su cucha, no estaba. Yo seguí llamándolo y buscándolo abajo del sofá, de la mesa de la cocina, de mi cama, adentro del túnel y nada, Fransson ni venía a mis llamados ni lo veía por ningún lado.
Abrí la puerta ya que cuando escucha que la abro viene corriendo, pero no vino! Quedé un momento parada en el hall pensando como podía haberse esfumado. Abrí la puerta del baño y ahí estaba!!! Pobre lo había encerrado en el baño! Media dormida ni cuenta me dí que había venido atrás mío.
Cuando entramos me quité la campera, gorra, bufanda y guantes, le saqué el overol a Fransson, fui a colgarlo en la calefacción (al overol, no a Fransson). Fui a la cocina a prepararme el desayuno, de pasada vi a Fransson parado, inmóbil, en el hall.
Me llamó la atención. Al entrar y sacarle la ropa acostumbra correr a acostarse en un almohadón en la cocina. Me acerqué a ver qué pasaba. No le había sacado la protección de zonas íntimas que le pongo cuando hace frío. Y él hasta que no le saco toda la ropa, no se mueve. Pobre, empezó mal el día, pero creo que va aprendiendo a que es mejor no despertarme sino esperar a que me despierto por mí misma.
Por consiguiente apenas me despertó salté de la cama, me vestí, busqué su overol, corrí al baño a buscar un paño higiénico que le pongo en el borde de la barriga del overol (esa parte es larga y puede mojarla al hacer pis, por eso ahí pongo un paño higiénico, me evito tener que lavar el overol luego de cada caminata).
Quedaban solamente paños largos, corrí a la cocina a buscar la tijera para cortarlo. Volví al hall y no ví a Fransson. Lo llamé y no vino. Fui a buscarlo al living, suponiendo que se habría ido a dormir al sofá, no estaba.
Fui al dormitorio suponiendo que estaría acostado nuevamente en su cucha, no estaba. Yo seguí llamándolo y buscándolo abajo del sofá, de la mesa de la cocina, de mi cama, adentro del túnel y nada, Fransson ni venía a mis llamados ni lo veía por ningún lado.
Abrí la puerta ya que cuando escucha que la abro viene corriendo, pero no vino! Quedé un momento parada en el hall pensando como podía haberse esfumado. Abrí la puerta del baño y ahí estaba!!! Pobre lo había encerrado en el baño! Media dormida ni cuenta me dí que había venido atrás mío.
Cuando entramos me quité la campera, gorra, bufanda y guantes, le saqué el overol a Fransson, fui a colgarlo en la calefacción (al overol, no a Fransson). Fui a la cocina a prepararme el desayuno, de pasada vi a Fransson parado, inmóbil, en el hall.
Me llamó la atención. Al entrar y sacarle la ropa acostumbra correr a acostarse en un almohadón en la cocina. Me acerqué a ver qué pasaba. No le había sacado la protección de zonas íntimas que le pongo cuando hace frío. Y él hasta que no le saco toda la ropa, no se mueve. Pobre, empezó mal el día, pero creo que va aprendiendo a que es mejor no despertarme sino esperar a que me despierto por mí misma.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Entrenamiento.
Ayer empuñé un arma contra el frío, es decir le puse puños a un overol que hace
varios días tenía empezado. Y ya mismo ayer se lo puso Fransson cuando salimos a
caminar.
Creo que voy a terminar muy bien entrenada luego de este invierno. No me refiero
solamente a las caminatas diarias sino al ejercicio que es el vestir a Fransson:
protector de zonas íntimas, calzoncillos largos, overol, correa, vestirme yo:
atarme las botas, ponerme campera, bufanda, gorra y guantes. Después sacarnos
todo ese montón de ropa. Eso lo hago unas cuatro o cinco veces por día.
Caminamos solamente una media hora (más no puede Fransson por el frío) pero caminamos rapidito, casi corriendo, cosa de gastar la mayor cantidad de energías en el menor tiempo posible. Los problemas son dos, el que tiene exceso de energías es Fransson y no yo.
Para eso trato de que él corra más que yo, vamos al bosque, lo suelto, él corre, luego lo llamo para que vuelva corriendo a mí, le doy su premio, corre de nuevo, lo vuelvo a llamar, y de esa manera por el mismo tramo del camino, él corre como diez veces más que yo.
Como le gustan mucho los premios a veces corre, para y pega la vuelta antes que yo tenga tiempo de llamarlo, llega a mí esperando el premio que no le doy porque no vino cumpliendo mi orden, y yo no lo premio para que tome iniciativas propias sino para que cumpla mis órdenes.
El otro problema, que seguramente sea lo que más desarrolle los músculos de mis piernas está en las botas, son pesadísimas! creo que cada paso que doy es muy bien ejercicio.
Todavía no las pesé, estoy entre hacerlo y no. Si las peso corro el riesgo de después ante cada paso pensar: pesan medio kilo o dos kilos o lo que sea que pesen y se me haga más pesado caminar pensando en el peso que llevo abajo (sí, con las botas el peso no se lleva arriba sino abajo).
Pero en algún momento tengo que sacarme la curiosidad, y quizás tenga suerte y no pesen la tonelada que siento que pesan.
varios días tenía empezado. Y ya mismo ayer se lo puso Fransson cuando salimos a
caminar.
Creo que voy a terminar muy bien entrenada luego de este invierno. No me refiero
solamente a las caminatas diarias sino al ejercicio que es el vestir a Fransson:
protector de zonas íntimas, calzoncillos largos, overol, correa, vestirme yo:
atarme las botas, ponerme campera, bufanda, gorra y guantes. Después sacarnos
todo ese montón de ropa. Eso lo hago unas cuatro o cinco veces por día.
Caminamos solamente una media hora (más no puede Fransson por el frío) pero caminamos rapidito, casi corriendo, cosa de gastar la mayor cantidad de energías en el menor tiempo posible. Los problemas son dos, el que tiene exceso de energías es Fransson y no yo.
Para eso trato de que él corra más que yo, vamos al bosque, lo suelto, él corre, luego lo llamo para que vuelva corriendo a mí, le doy su premio, corre de nuevo, lo vuelvo a llamar, y de esa manera por el mismo tramo del camino, él corre como diez veces más que yo.
Como le gustan mucho los premios a veces corre, para y pega la vuelta antes que yo tenga tiempo de llamarlo, llega a mí esperando el premio que no le doy porque no vino cumpliendo mi orden, y yo no lo premio para que tome iniciativas propias sino para que cumpla mis órdenes.
El otro problema, que seguramente sea lo que más desarrolle los músculos de mis piernas está en las botas, son pesadísimas! creo que cada paso que doy es muy bien ejercicio.
Todavía no las pesé, estoy entre hacerlo y no. Si las peso corro el riesgo de después ante cada paso pensar: pesan medio kilo o dos kilos o lo que sea que pesen y se me haga más pesado caminar pensando en el peso que llevo abajo (sí, con las botas el peso no se lleva arriba sino abajo).
Pero en algún momento tengo que sacarme la curiosidad, y quizás tenga suerte y no pesen la tonelada que siento que pesan.
domingo, 31 de octubre de 2010
Cambiando la hora
Cambiamos de horario. Yo sabía, lo sabía muuuuuuuy bien, que se atrasaría una hora, lo tenía clarísimo!!! lo hice? no, lo hice al revés! adelanté una hora. Cuando me desperté y ví que eran las siete menos cuartos pensé, ahora sí conciente que el cambio era atrasar la hora, que serían lo que antes eran las ocho menos cuarto, más o menos la hora en que me venía despertando.
Y bien, hecha la cuenta me levanté, me vestí, me lavé la cara con agua fría para terminar de despertarme, fui a la cocina a prepararme el desayuno, miré el reloj de la cocina, al que todavía no le había cambiado la hora.
Ví que mostraba las seis, cambié la hora, lo puse a las siete, parece que el agua fría en la cara tanto no me despertó. Comencé a preparar mi desayuno, algo me parecía raro, no me coincidía, seguramente el agua fría en la cara comenzaba a surtir efecto.
Controlé la hora en mi celular, me acordé que anoche la había cambiado, la había adelantado, pero era eso lo que había que hacer? mmmmm, me parece que no, no!, justo, no era eso! era al revés!!!
Pero qué hora son entonces? saco cuentas, las cinco!!! Qué hago yo levantada un domingo a las cinco de la mañana? Me acosté de nuevo y ahora sí terminó de hacer efecto el agua fría en la cara. Igual me quedé un buen rato más en la cama pero ya no pude volver a dormirme. Menos mal que esos cambios de horarios no se hacen todos los días!
Y bien, hecha la cuenta me levanté, me vestí, me lavé la cara con agua fría para terminar de despertarme, fui a la cocina a prepararme el desayuno, miré el reloj de la cocina, al que todavía no le había cambiado la hora.
Ví que mostraba las seis, cambié la hora, lo puse a las siete, parece que el agua fría en la cara tanto no me despertó. Comencé a preparar mi desayuno, algo me parecía raro, no me coincidía, seguramente el agua fría en la cara comenzaba a surtir efecto.
Controlé la hora en mi celular, me acordé que anoche la había cambiado, la había adelantado, pero era eso lo que había que hacer? mmmmm, me parece que no, no!, justo, no era eso! era al revés!!!
Pero qué hora son entonces? saco cuentas, las cinco!!! Qué hago yo levantada un domingo a las cinco de la mañana? Me acosté de nuevo y ahora sí terminó de hacer efecto el agua fría en la cara. Igual me quedé un buen rato más en la cama pero ya no pude volver a dormirme. Menos mal que esos cambios de horarios no se hacen todos los días!
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Adiestradora frustrada

Este es último truco que le enseñé a Fransson antes que se enfermara, el pararse en dos patas, aunque en realidad había querido enseñarle a que se acostara pero no quiso.
Ahora que está mejor de su gripe, ya sin fiebre y más animado, quise enseñarle más cosas.
Le gusta jugar con una trenza de cuerdas que tiene, yo tiro de una punta, él tira de la otra. Ahora le estoy enseñando a que suelte cuando le digo y con eso perdió gracia el juego. Leí que cuando se nota que está aflojando las mandíbulas, o sea cuando está por soltar, hay que darle la orden de soltar y luego elogiarlo y darle un premio.
Así lo hice y luego de dos o tres golosinas aprendió o creyó aprender. Me trae la cuerda, la suelta y mira mi mano con la que le doy las golosinas. No solamente que no espera a que le ordene que suelte sino que ya ni siquiera quiere tirar de la cuerda.
Hace poco quise enseñarle a saltar por arriba de un palo que puse sobre dos montoncitos de libros. Lo asustó tanto el palo que no se animaba ni a acercarse.
Yo me paraba del otro lado del palo con golosinas en la mano, él daba una vuelta por el costado del palo para llegar a mí. Ayer busqué una maderita más chica, menos asustante, y se la dejé oler antes de ponerla sobre los libros. Como pasaba sobre la madera sin saltar decidí agregar un libro de cada lado para subirla un poco, entonces empezó a pasarle por debajo.
Insisto en querer aprender a que se eche cuando se lo digo, luego de días y días de enseñanza ahora a veces, muy pocas, lo hace. La mayoría de las veces cuando le digo que se eche o empieza a retroceder o a gemir o simplemente me deja plantada y se va para otro lado.
Confieso que como adiestradora me siento muy frustrada.
jueves, 12 de agosto de 2010
Los miedos
Me asombra como Fransson se viene adaptando tan rápido, el problema es que vivía en una zona supertranquila, casi en el campo, y se asusta del los ruidos de aquí, terror a los autos, ómnibus, motos, bueno todo lo que sea motorizado.
Ni que hablar el miedo que le tomó al ascensor y a las puertas!! y a cuanto
ruido escucha, como ser pájaros, canillas que abro, el tirar de la cadena en el
baño, etc.
Siendo la primera noche que pasaría aquí quise que la hora de acostarse fuera
tranquilita, lo saqué a caminar, al volver, agotada como estaba, decidí darme
una ducha de agua bien caliente.
Dejé la puerta del baño abierta para que no creyera que estaba solo, abrí la
ducha con agua bien caliente, me metí bajo el agua, me enjaboné y por el vapor
que salió al hall empezó a sonar la alarma de incendios!!!
Salí de la ducha toda enjabonada a apagar la alarma, pero después sigue sonando
un rato a cada minuto, en otras palabras no le ofrecí la calma que quería que
tuviera antes de acostarse a dormir.
Ayer se animó a subir al ascensor sin que tuviera que tentarlo con albóndigas o pedacitos de zanahoria, hoy subió corriendo al ascensor, casi antes que abriera la puerta. También caminamos sin demasiados problemas junto a una calle traficada, va
perdiendo el terror a los autos. Pero encontró dos cosas más a que temer.
Una, fuimos a la casa de una vecina, la vecina le mostró un muñeco oso panda
grandote, lo asustó casi más que la alarma de incendio.
Otra, el teléfono sonó, después cuando veía al teléfono le gruñía.
Anoche pensé en cerrar la puerta del baño cuando me dí una ducha de agua bien
caliente, pero apenas salí de la ducha abrí la puerta, otra vez se activó la
alarma.
Tres personas se ofrecieron a cuidarlo cuando necesite ir a hacer las compras o
salir para otro lado donde no pueda llevarlo.
Estoy haciendo mucha sociabilidad, mucha gente se para a hablarnos cuando
salimos y también vienen vecinas a visitarlo, ayer una vecina trajo a su hermana
para que lo conociera.
Y estoy descubriendo cuales vecinos/as usan lentes de contacto! cuando salen en
la mañana con sus perros andan con lentes comunes.
Ayer empecé a entrenarlo a que se quede acostado quietito al lado mío cuando hago yoga, claro que empecé solamente con relajación y meditación, solamente para que vaya aprendiendo a que cuando estoy en la alfombra de yoga, él tiene que acostarse quietito. Al principio quería subirse a mi falda, después me lamía y mordisqueaba los dedos, pero al final se quedó acostado quietito, y más no practicamos porque vino la vecina a visitarnos.
Ésta es su piedra, no podemos pasar por ahí sin que suba a ella:
Ni que hablar el miedo que le tomó al ascensor y a las puertas!! y a cuanto
ruido escucha, como ser pájaros, canillas que abro, el tirar de la cadena en el
baño, etc.
Siendo la primera noche que pasaría aquí quise que la hora de acostarse fuera
tranquilita, lo saqué a caminar, al volver, agotada como estaba, decidí darme
una ducha de agua bien caliente.
Dejé la puerta del baño abierta para que no creyera que estaba solo, abrí la
ducha con agua bien caliente, me metí bajo el agua, me enjaboné y por el vapor
que salió al hall empezó a sonar la alarma de incendios!!!
Salí de la ducha toda enjabonada a apagar la alarma, pero después sigue sonando
un rato a cada minuto, en otras palabras no le ofrecí la calma que quería que
tuviera antes de acostarse a dormir.
Ayer se animó a subir al ascensor sin que tuviera que tentarlo con albóndigas o pedacitos de zanahoria, hoy subió corriendo al ascensor, casi antes que abriera la puerta. También caminamos sin demasiados problemas junto a una calle traficada, va
perdiendo el terror a los autos. Pero encontró dos cosas más a que temer.
Una, fuimos a la casa de una vecina, la vecina le mostró un muñeco oso panda
grandote, lo asustó casi más que la alarma de incendio.
Otra, el teléfono sonó, después cuando veía al teléfono le gruñía.
Anoche pensé en cerrar la puerta del baño cuando me dí una ducha de agua bien
caliente, pero apenas salí de la ducha abrí la puerta, otra vez se activó la
alarma.
Tres personas se ofrecieron a cuidarlo cuando necesite ir a hacer las compras o
salir para otro lado donde no pueda llevarlo.
Estoy haciendo mucha sociabilidad, mucha gente se para a hablarnos cuando
salimos y también vienen vecinas a visitarlo, ayer una vecina trajo a su hermana
para que lo conociera.
Y estoy descubriendo cuales vecinos/as usan lentes de contacto! cuando salen en
la mañana con sus perros andan con lentes comunes.
Ayer empecé a entrenarlo a que se quede acostado quietito al lado mío cuando hago yoga, claro que empecé solamente con relajación y meditación, solamente para que vaya aprendiendo a que cuando estoy en la alfombra de yoga, él tiene que acostarse quietito. Al principio quería subirse a mi falda, después me lamía y mordisqueaba los dedos, pero al final se quedó acostado quietito, y más no practicamos porque vino la vecina a visitarnos.
Ésta es su piedra, no podemos pasar por ahí sin que suba a ella:
Fransson, su nombre y su ropa
Sigo contando de Fransson, no pude contar todo el primer día, iré de a poco, como ser la historia de su nombre.
Como el perro fino que es, iba a ser comprado por alguien en Francia, por tanto empezaron a decirle fransosen (el francés), hasta que se dieron cuenta que le faltaban tres dientes y se suspendió su viaje a Francia.
Decidieron entonces cambiarle el nombre, y ahí se dieron cuenta que él ya reaccionaba cuando decían fransosen, por tanto le pusieron un nombre que suena parecido: Fransson, que aquí es un apellido, viene a ser el hijo de Frans, como los Fernandez och Gonzales nuestros.
Me dijeron que podía cambiarle el nombre si quería, pero si ya él conocía su nombre no iba a entreverarlo llamándolo de otra manera, además me gustó la historia del por qué el nombre.
Cuando lo compré aparte del perrito también me dieron lo que llaman el paquete del cachorro y es un paquete que trae comida para unos días, una galleta, golosinas que se usan para entrenarlo, una correa y dos collares, una mantita de tela polar con el olor de su familia, un juguete y muy generosos me ofrecieron prestarle ropa ya que pronto va a necesitarla y es innecesario comprar ahora y cuando crezca ya no le sirva.
Me dijeron que me la prestaban y cuando no le sirva se las puedo devolver por correo. Le prstaron un overol con capucha con borde de piel y todo, dos overoles sin capucha y un equipo de lluvia, que luego, cuando haga frío le puedo poner arriba de la ropa. Y me vendieron su cucha, muy práctica se puede lavar a máquina, es más barata de las que venden en la tienda de animales. Porque él dormirá en su cucha, no en mi cama, aunque en las noches y cuando estoy junto a la compu paso la cucha para mi cuarto.
Cuando pueda volver a coser le haré algún overol más en tela polar, también le haré un piyamas ya que a veces este apartamento se muy frío, y puede necesitar algún pullover para estar adentro, algo tejido no le vendrá mal tampoco.
Aquí ven la ropa, mantita (lila), juguete, correa y collares, uno es para cuando sea más grande, ese lo hizo la que me lo vendió:
Como el perro fino que es, iba a ser comprado por alguien en Francia, por tanto empezaron a decirle fransosen (el francés), hasta que se dieron cuenta que le faltaban tres dientes y se suspendió su viaje a Francia.
Decidieron entonces cambiarle el nombre, y ahí se dieron cuenta que él ya reaccionaba cuando decían fransosen, por tanto le pusieron un nombre que suena parecido: Fransson, que aquí es un apellido, viene a ser el hijo de Frans, como los Fernandez och Gonzales nuestros.
Me dijeron que podía cambiarle el nombre si quería, pero si ya él conocía su nombre no iba a entreverarlo llamándolo de otra manera, además me gustó la historia del por qué el nombre.
Cuando lo compré aparte del perrito también me dieron lo que llaman el paquete del cachorro y es un paquete que trae comida para unos días, una galleta, golosinas que se usan para entrenarlo, una correa y dos collares, una mantita de tela polar con el olor de su familia, un juguete y muy generosos me ofrecieron prestarle ropa ya que pronto va a necesitarla y es innecesario comprar ahora y cuando crezca ya no le sirva.
Me dijeron que me la prestaban y cuando no le sirva se las puedo devolver por correo. Le prstaron un overol con capucha con borde de piel y todo, dos overoles sin capucha y un equipo de lluvia, que luego, cuando haga frío le puedo poner arriba de la ropa. Y me vendieron su cucha, muy práctica se puede lavar a máquina, es más barata de las que venden en la tienda de animales. Porque él dormirá en su cucha, no en mi cama, aunque en las noches y cuando estoy junto a la compu paso la cucha para mi cuarto.
Cuando pueda volver a coser le haré algún overol más en tela polar, también le haré un piyamas ya que a veces este apartamento se muy frío, y puede necesitar algún pullover para estar adentro, algo tejido no le vendrá mal tampoco.
Aquí ven la ropa, mantita (lila), juguete, correa y collares, uno es para cuando sea más grande, ese lo hizo la que me lo vendió:
Fransson
Mi vida a cambiado enormemente! Tengo un perrito, Fransson! Menos mal que mi nieta algo me tiene adiestrada, que si no no sé como iba a aguantar tanto trajín!
No pensé que Fransson fuera a adaptarse tan rápido, pero por suerte por ahora todo bien, me hace caso y todo, quizás porque no le doy las órdenes con mi voz de abuela (debería probarlo con mi nieta).
Su raza, y pura raza!, es chinese crested, o como le dicen aquí perros desnudos. Es muy fino, de pedriguee, me lo dieron con su árbol genealógico y lista de premios internacionales de sus padres, abuelos y bisabuelos. Tan fino es, mucho más fino que yo, que estoy pensando que él debería dormir en la cama y yo en la cucha.
Para mi suerte, pobrecito, le faltan tres dientes y por tanto no pueden venderlo al precio que tendría si no le faltaran esos dientes. No se lo puede llevar a exposiciones ni se lo puede usar para reproducirse, de ahí su precio y que yo pudiera comprarlo.
No pensé que Fransson fuera a adaptarse tan rápido, pero por suerte por ahora todo bien, me hace caso y todo, quizás porque no le doy las órdenes con mi voz de abuela (debería probarlo con mi nieta).
Su raza, y pura raza!, es chinese crested, o como le dicen aquí perros desnudos. Es muy fino, de pedriguee, me lo dieron con su árbol genealógico y lista de premios internacionales de sus padres, abuelos y bisabuelos. Tan fino es, mucho más fino que yo, que estoy pensando que él debería dormir en la cama y yo en la cucha.
Para mi suerte, pobrecito, le faltan tres dientes y por tanto no pueden venderlo al precio que tendría si no le faltaran esos dientes. No se lo puede llevar a exposiciones ni se lo puede usar para reproducirse, de ahí su precio y que yo pudiera comprarlo.
jueves, 17 de junio de 2010
Ayudando a ganar un partido.
3 a 0, así terminó el partido Uruguay-Sudáfrica ayer. No esperaba ese resultado, tampoco me disgustó, al contrario me alegró mucho aunque terminé casi agotada. Espero hoy poder leer en los diarios sobre mi aporte.
Por supuesto que me corresponde parte de la gloria, dudo que hubiesen podido ganar sin mí. Cuando empezó el partido yo estaba concentrada en buscar un botón para ponerle a un broche, revisé varios frascos antes de encontrar uno que me gustara para el broche que pienso hacer.
Pero una vez que encontré el botón que buscaba, me dispuse a mirar el partido que hacía unos diez o quince minutos había empezado. Como había sentado mucho sentada decidí mirarlo al mismo tiempo que me movía y caminaba de un lado a otro.
Cuando escuchaba que estaba por pasar algo interesante me paraba frente a la tele haciendo ejercicios. Uruguay hizo un gol. Terminó el primer tiempo, seguí moviéndome. Al ratito de comenzar el segundo tiempo me senté.
Fue entonces que Sudáfrica empezó a atacar y estuvo cerca de hacer un gol en dos o tres oportunidades. Casi experta en fútbol como soy (jugaba con mi hermano cuando era chica), me dí cuenta que los casi goles de Sudáfrica se daban porque yo me había sentado y que si no me paraba inmediatamente, podrían empatar y hasta ganar el partido.
No me quedó otra que pararme y seguir moviéndome y caminando hasta que terminó el partido. El efecto fue inmediato, Uruguay hizo otro gol y casi terminando el partido otro más. Dudo que los hubieran hecho si yo me hubiera quedado sentada. También dudo de que la prensa hable de mi aporte, conociéndolos estoy segura que se dedicarán a hablar de quienes hicieron los goles en la cancha.
Hoy intentaré darle descanso a mi brazo de tenista y a mis piernas de futbolista.
Por supuesto que me corresponde parte de la gloria, dudo que hubiesen podido ganar sin mí. Cuando empezó el partido yo estaba concentrada en buscar un botón para ponerle a un broche, revisé varios frascos antes de encontrar uno que me gustara para el broche que pienso hacer.
Pero una vez que encontré el botón que buscaba, me dispuse a mirar el partido que hacía unos diez o quince minutos había empezado. Como había sentado mucho sentada decidí mirarlo al mismo tiempo que me movía y caminaba de un lado a otro.
Cuando escuchaba que estaba por pasar algo interesante me paraba frente a la tele haciendo ejercicios. Uruguay hizo un gol. Terminó el primer tiempo, seguí moviéndome. Al ratito de comenzar el segundo tiempo me senté.
Fue entonces que Sudáfrica empezó a atacar y estuvo cerca de hacer un gol en dos o tres oportunidades. Casi experta en fútbol como soy (jugaba con mi hermano cuando era chica), me dí cuenta que los casi goles de Sudáfrica se daban porque yo me había sentado y que si no me paraba inmediatamente, podrían empatar y hasta ganar el partido.
No me quedó otra que pararme y seguir moviéndome y caminando hasta que terminó el partido. El efecto fue inmediato, Uruguay hizo otro gol y casi terminando el partido otro más. Dudo que los hubieran hecho si yo me hubiera quedado sentada. También dudo de que la prensa hable de mi aporte, conociéndolos estoy segura que se dedicarán a hablar de quienes hicieron los goles en la cancha.
Hoy intentaré darle descanso a mi brazo de tenista y a mis piernas de futbolista.
sábado, 12 de junio de 2010
Empezó el mundial!
Y empezó el mundial! No miro mucho futbol pero siendo un mundial sí, parece que al ser país contra país despierta algo (nacionalismo?) y se mira más. Yo tengo la ventaja de la doble nacionalidad, dos países preferidos, así hay más chance de que uno participe del mundial, esta vez le tocó a Uruguay, Suecia quedó fuera.
Terminada la primera ronda hay que ver quienes se calificaron. Si no está ahí Uruguay paso entonces a querer que gane un país vecino, tanto de Uruguay como de Suecia, nuevamente aumentando chances! Argentina, Brasil, Dinamarca, Noruega o Finlandia, aunque creo que solamente Dinamarca participa desde el norte.
Luego tengo otros favoritos, todos los latinoamericanos! simplemente por ser latinoamericanos. Y no habiendo equipo latinoamericano ni escandinavo, entonces paso a ser parte de la hinchada de España (porque hablan español) o Italia (tengo también sangre italiana). Y no estando ellos tampoco, Francia por hablar también una lengua latina y porque mi prima vive en Francia, pero no hinché por ellos ayer que jugaban contra Uruguay.
Es una gran ventaja tener tantos favoritos, aunque tiene su contra, si dos de mis preferidos juegan entre sí, entonces quiero que los dos ganen, cosa que ya sabemos no puede pasar. Durante el partido grito cada gol, sea del equipo que sea, pero también me apena porque fue contra un favorito mío. Puedo entonces pegar dos gritos, uno de alegría y uno de bronca, y al terminar el partido no sé si alegrarme o apenarme.
Pero bueno, recién empezó el mundial y por ahora tengo varios motivos de alegría, seguro que alguno de todos mis favoritos gane algún partido, o como ayer, por lo menos no pierda y quede en empate.
Terminada la primera ronda hay que ver quienes se calificaron. Si no está ahí Uruguay paso entonces a querer que gane un país vecino, tanto de Uruguay como de Suecia, nuevamente aumentando chances! Argentina, Brasil, Dinamarca, Noruega o Finlandia, aunque creo que solamente Dinamarca participa desde el norte.
Luego tengo otros favoritos, todos los latinoamericanos! simplemente por ser latinoamericanos. Y no habiendo equipo latinoamericano ni escandinavo, entonces paso a ser parte de la hinchada de España (porque hablan español) o Italia (tengo también sangre italiana). Y no estando ellos tampoco, Francia por hablar también una lengua latina y porque mi prima vive en Francia, pero no hinché por ellos ayer que jugaban contra Uruguay.
Es una gran ventaja tener tantos favoritos, aunque tiene su contra, si dos de mis preferidos juegan entre sí, entonces quiero que los dos ganen, cosa que ya sabemos no puede pasar. Durante el partido grito cada gol, sea del equipo que sea, pero también me apena porque fue contra un favorito mío. Puedo entonces pegar dos gritos, uno de alegría y uno de bronca, y al terminar el partido no sé si alegrarme o apenarme.
Pero bueno, recién empezó el mundial y por ahora tengo varios motivos de alegría, seguro que alguno de todos mis favoritos gane algún partido, o como ayer, por lo menos no pierda y quede en empate.
sábado, 15 de mayo de 2010
Complicación idiomática del yoga
Habiendo sido el jueves día feriado y el viernes día puente, pues se nos hizo fin de semana largo, muy apreciado por todos aquí. El primero de mayo tuvimos clase de yoooga pero no hoy, lo cambiamos para no cortar estos cuatro días libres.
Supongo que les habrá llamado la atención las tres o de yoooga, no es que se me trancó el dedo en la tecla, no, no, lo hice a propósito. Cual propósito? el de no olvidarme que yoooga se dice con o larga!
Tengo problemas idiomáticos con el yoooga. Alguna vez les conté sobre complicaciones del idioma sueco, como las vocales se pronuncian de una u otra manera según las siga una o más consonantes.
Así es que la a seguida de una consonante suena casi como una o pero seguida de dos consonantes suena como la a que es. La o en cambio suena como u si la sigue solamente una consonante, y como o si la siguen dos, aunque en el caso de yoooga a pesar de que a la o la sigue solamente una g igual se pronuncia como o, excepción a la regla supongo que es o por ser palabra internacional que no quisieron cambiar demasiado.
Las vocales también pueden ser largas o cortas dependiendo del número de consonantes que las sigan. Ya ven como nos complican la vida las consonantes!!! sobre todo cuando andan en patota, que cuando andan solitas se portan mucho mejor.
Más complicaciones: la y de yoga suena como una j sueca que no tiene para nada el mismo sonido de jota que en español sino que suena más similar a una i pero sin llegar a serlo. Y de ninguna manera suena como y uruguaya que solemos hacerle un sonido sh. No sé para qué usamos las mismas letras si vamos a pronunciarlas de tan diferentes maneras.
Ya se imaginarán como se me complica todo siendo sorda musicalmente como soy, quienes tienen buen oído musical acostumbran también tener buen oído para aprender idiomas, pero quienes no lo tenemos, pobre de nosotras cuando vamos a aprender un nuevo idioma con sonidos que además ni siquiera tenemos en español, casi imposible distinguir algunos, según dice los suecos suenan distinto, a mis oídos suenan igualito!
Pero bueno, volviendo al yoga, esta palabra si bien no se excede en consontantes igual, como les decía, tiene una o que suena como una o, pero por tener solamente una g esa o suena largo, como si tuviera dos o tres oes, y yo no siempre pienso en eso de alargar las vocales, sobre todo no con el yoga que es tan parecido al yoga en español.
El problema es que cuando yo digo yoga, así, casi a la nuestra pero pronunciando la y como una i, a los suecos les suena como jogga (hacer jogging, correr), ya que en este caso la j también se pronuncia casi como una i y la o como o pero por ser seguida de dos g tiene sonido corto.
Resultado que cada vez que le cuento a alguien que empecé a hacer yoga, se piensan que empecé a hacer jogging! lo que como saben es algo muy diferente. Para evitar más confusiones ahora escribo yoooga, así no me olvido de alargar la o.
Supongo que les habrá llamado la atención las tres o de yoooga, no es que se me trancó el dedo en la tecla, no, no, lo hice a propósito. Cual propósito? el de no olvidarme que yoooga se dice con o larga!
Tengo problemas idiomáticos con el yoooga. Alguna vez les conté sobre complicaciones del idioma sueco, como las vocales se pronuncian de una u otra manera según las siga una o más consonantes.
Así es que la a seguida de una consonante suena casi como una o pero seguida de dos consonantes suena como la a que es. La o en cambio suena como u si la sigue solamente una consonante, y como o si la siguen dos, aunque en el caso de yoooga a pesar de que a la o la sigue solamente una g igual se pronuncia como o, excepción a la regla supongo que es o por ser palabra internacional que no quisieron cambiar demasiado.
Las vocales también pueden ser largas o cortas dependiendo del número de consonantes que las sigan. Ya ven como nos complican la vida las consonantes!!! sobre todo cuando andan en patota, que cuando andan solitas se portan mucho mejor.
Más complicaciones: la y de yoga suena como una j sueca que no tiene para nada el mismo sonido de jota que en español sino que suena más similar a una i pero sin llegar a serlo. Y de ninguna manera suena como y uruguaya que solemos hacerle un sonido sh. No sé para qué usamos las mismas letras si vamos a pronunciarlas de tan diferentes maneras.
Ya se imaginarán como se me complica todo siendo sorda musicalmente como soy, quienes tienen buen oído musical acostumbran también tener buen oído para aprender idiomas, pero quienes no lo tenemos, pobre de nosotras cuando vamos a aprender un nuevo idioma con sonidos que además ni siquiera tenemos en español, casi imposible distinguir algunos, según dice los suecos suenan distinto, a mis oídos suenan igualito!
Pero bueno, volviendo al yoga, esta palabra si bien no se excede en consontantes igual, como les decía, tiene una o que suena como una o, pero por tener solamente una g esa o suena largo, como si tuviera dos o tres oes, y yo no siempre pienso en eso de alargar las vocales, sobre todo no con el yoga que es tan parecido al yoga en español.
El problema es que cuando yo digo yoga, así, casi a la nuestra pero pronunciando la y como una i, a los suecos les suena como jogga (hacer jogging, correr), ya que en este caso la j también se pronuncia casi como una i y la o como o pero por ser seguida de dos g tiene sonido corto.
Resultado que cada vez que le cuento a alguien que empecé a hacer yoga, se piensan que empecé a hacer jogging! lo que como saben es algo muy diferente. Para evitar más confusiones ahora escribo yoooga, así no me olvido de alargar la o.
lunes, 26 de abril de 2010
Aplicando el yoga?
Mi nuca tiene tendencias retrógradas, sí, es muy conservadora, mira todo lo nuevo con desconfianza, como por ejemplo los nuevos ejercicios que hacemos en las clases de yoga. Insiste que prefiere los que hicimos en el curso anterior!
Por suerte el sábado la profesora me dijo como hacer de otra manera el que menos le gusta a mi nuca, y me dolió pero menos que la semana pasada. Probaré a hacerlo alguna vez más y si sigue doliendo no lo hago más.
La profesora nos dice que si un ejercicio nos duele no tenemos que hacerlo, que podemos acostarnos a respirar hondo e imaginarnos haciendo el ejercicio. Hace unos años fui a un curso de Qigong y ahí también nos decían que si no podíamos hacer un movimiento, alcanzaba con quedarnos quietas y pensar el movimiento.
Me pregunto si eso se puede aplicar a otras cosas, por ejemplo: puedo acostarme a respirar hondo e imaginarme que estoy limpiando la casa? Se podría bajar de peso acostándose a respirar e imaginarse que se está corriendo una maratón? Y si me acostara a respirar hondo e imaginarme que estoy en un trabajo, me pagarían un sueldo? o en el trabajo se imaginarían que me pagan el sueldo?
Por suerte el sábado la profesora me dijo como hacer de otra manera el que menos le gusta a mi nuca, y me dolió pero menos que la semana pasada. Probaré a hacerlo alguna vez más y si sigue doliendo no lo hago más.
La profesora nos dice que si un ejercicio nos duele no tenemos que hacerlo, que podemos acostarnos a respirar hondo e imaginarnos haciendo el ejercicio. Hace unos años fui a un curso de Qigong y ahí también nos decían que si no podíamos hacer un movimiento, alcanzaba con quedarnos quietas y pensar el movimiento.
Me pregunto si eso se puede aplicar a otras cosas, por ejemplo: puedo acostarme a respirar hondo e imaginarme que estoy limpiando la casa? Se podría bajar de peso acostándose a respirar e imaginarse que se está corriendo una maratón? Y si me acostara a respirar hondo e imaginarme que estoy en un trabajo, me pagarían un sueldo? o en el trabajo se imaginarían que me pagan el sueldo?
jueves, 18 de marzo de 2010
Comprando termómetro moderno
Hace varios años en Suecia se prohibieron los termómetros con mercurio. Había que llevar esos termómetros a la farmacia y pasaban a ser parte del pago de uno nuevo y moderno. Yo ni loca me desprendo de mis antiguedades! Por tanto en casa, conciente de que estaba cometiendo un delito, todavía tenía un termómetro con mercurio. Lo cuidaba como la pieza valiosa que era.
Hasta que se cayó del estante en que estaba y se rompió. Tuve que
comprarme uno nuevo. Ayer tuve que dedicarme a poner en funcionamiento un termómetro. No quiero ser retrógrada y vivir diciendo que antes todo era mejor. Quizás no fuera mejor, pero era más sencillo. Un termómetro era un termómetro y la
única función que tenía era tomar la fiebre.
Ni que hablar que el termómetro que compré además de la medir fiebre, yo supongo que podrá tomarla, también muestra la temperatura ambiente y da la hora, como si ya no tuviera una cantidad de relojes desparramados por toda la casa. Creo que no tengo ningún aparatejo que no dé la hora. Y yo,jubilada, que ni siquiera tengo horarios.
Si simplemente tuviera otras funciones, es decir si las funciones estuvieran ahí, sin que yo tuviera que hacer nada, no me preocuparía tanto, me limitaría a ignorarlas. Pero no es así. Para poder usar mi termómetro primero tengo que leer un librito de instrucciones.
Hoy todo viene con relojes y libritos de instrucciones. Y ya cuando veo que algo viene con librito de instrucciones yo tiemblo, es una clara señal de lo complicado que puede ser ese aparatito.
Y el termómetro no fue ninguna excepción que confirmara la regla. No sé cuanto rato me llevó abrirlo, que era el primer paso a dar según las instrucciones. Yo tengo paciencia, pero les cuento que llegué a guardar el termómetro en la caja en que venía, con la seria intención de ir a devolverlo.
Más tarde volví a sacarlo de la caja y seguí tratando de abrirlo. Luego de varios, varios intentos fallidos, finalmente conseguí abrirlo y, aleluya, ponerlo en hora, y, creo, también en funcionamiento. Por las dudas ya estoy prendiendo velas, y si alguien sabe de algún rito más que pueda ser útil para evitar la fiebre le estaré muy
agradecida.
Hasta que se cayó del estante en que estaba y se rompió. Tuve que
comprarme uno nuevo. Ayer tuve que dedicarme a poner en funcionamiento un termómetro. No quiero ser retrógrada y vivir diciendo que antes todo era mejor. Quizás no fuera mejor, pero era más sencillo. Un termómetro era un termómetro y la
única función que tenía era tomar la fiebre.
Ni que hablar que el termómetro que compré además de la medir fiebre, yo supongo que podrá tomarla, también muestra la temperatura ambiente y da la hora, como si ya no tuviera una cantidad de relojes desparramados por toda la casa. Creo que no tengo ningún aparatejo que no dé la hora. Y yo,jubilada, que ni siquiera tengo horarios.
Si simplemente tuviera otras funciones, es decir si las funciones estuvieran ahí, sin que yo tuviera que hacer nada, no me preocuparía tanto, me limitaría a ignorarlas. Pero no es así. Para poder usar mi termómetro primero tengo que leer un librito de instrucciones.
Hoy todo viene con relojes y libritos de instrucciones. Y ya cuando veo que algo viene con librito de instrucciones yo tiemblo, es una clara señal de lo complicado que puede ser ese aparatito.
Y el termómetro no fue ninguna excepción que confirmara la regla. No sé cuanto rato me llevó abrirlo, que era el primer paso a dar según las instrucciones. Yo tengo paciencia, pero les cuento que llegué a guardar el termómetro en la caja en que venía, con la seria intención de ir a devolverlo.
Más tarde volví a sacarlo de la caja y seguí tratando de abrirlo. Luego de varios, varios intentos fallidos, finalmente conseguí abrirlo y, aleluya, ponerlo en hora, y, creo, también en funcionamiento. Por las dudas ya estoy prendiendo velas, y si alguien sabe de algún rito más que pueda ser útil para evitar la fiebre le estaré muy
agradecida.
Comprando termómetro moderno, segunda parte
Estos días los estoy dedicando a mi nuevo termómetro. Lindo chiche me compré. Lo puse en el posatermómetros que venía en la cajita y queda de lo más vistoso sobre la cómoda. Por ahora no sabe muchos trucos, se pasa el día entre mostrar la hora y la temperatura ambiente. En estos momentos hacen 20,4 grados en mi cuarto. No entiendo como pude vivir tan desinformada hasta ahora.
Le voy a dar unos días a que termine de adaptarse a su nuevo hogar y luego veré qué tal funciona para tomar la fiebre. Mientras voy leyendo detenidamente las instrucciones.
Se puede tomar la fiebre en la frente o en las orejas. En la frente no da la temperatura exacta, más o menos como cuando era chica y mamá me tocaba la frente para saber si tenía fiebre o no. Es más exacto si se toma en la oreja, preferiblemente siempre en la misma. Lo que, según dicen las instrucciones, es importante es tener las orejas limpias. Nuevamente me hace acordar mucho a mi mamá, ella también decía eso.
Para el día que tenga que cambiarle las pilas espero que pueda pedirle ayuda a un pulpo. Es lo que necesitaría ya que para abrir el termómetro hacen falta tres
manos, una para sostenerlo, una para apretar con una aguja un botoncito minúsculo y otra para simultaneamente sacarle la tapa.
Le voy a dar unos días a que termine de adaptarse a su nuevo hogar y luego veré qué tal funciona para tomar la fiebre. Mientras voy leyendo detenidamente las instrucciones.
Se puede tomar la fiebre en la frente o en las orejas. En la frente no da la temperatura exacta, más o menos como cuando era chica y mamá me tocaba la frente para saber si tenía fiebre o no. Es más exacto si se toma en la oreja, preferiblemente siempre en la misma. Lo que, según dicen las instrucciones, es importante es tener las orejas limpias. Nuevamente me hace acordar mucho a mi mamá, ella también decía eso.
Para el día que tenga que cambiarle las pilas espero que pueda pedirle ayuda a un pulpo. Es lo que necesitaría ya que para abrir el termómetro hacen falta tres
manos, una para sostenerlo, una para apretar con una aguja un botoncito minúsculo y otra para simultaneamente sacarle la tapa.
viernes, 12 de marzo de 2010
Control de oídos
Fui al control de oído sabiendo que escucho mal, sobre todo del lado derecho, me quedaba por saber cuanto mal. Y bueno, ahora lo sé: escucho muy bien, mejor que otras personas de mi edad! Y de paso traumé al enfermero que me hizo el test.
La cosa empezó hace unos cinco años jugando con mi nieta. A ella le gustaba mucho mi reloj y siempre trataba de sacármelo. Un día se me ocurrió que lo escuchara, me lo saqué y cuando se lo iba a hacer escuchar pensé si los relojes actuales suenan o no.
Por las dudas lo escuché primero yo y sí, hacía tic tac. Se lo hice escuchar a mi nieta y luego lo escuchaba yo, otra vez ella y cuando fui a escucharlo yo otra vez, lo puse en la otra oreja. Sonaba menos!
Ante la mirada de desconformidad de mi nieta, no le gustó que cambiara las reglas del juego y la dejara fuera, me pasaba el reloj de una oreja a la otra, sin duda que del lado derecho lo escuchaba menos.
Rápida para sacar conclusiones definí que del lado derecho escucho menos, y seguí escuchando menos y mal. Quizás ese día no me había lavado la oreja derecha porque como dije antes,según el test escucho muy bien, aunque del lado derecho algo hay que podría hacer que tuviera dificultades para escuchar sonidos como el canto de los pájaros, cosa que ya quedó claro que escucho muy bien en las mañanas.
Le comenté al enfermero lo del reloj y me preguntó qué tipo de reloj era, le dije que el que llevaba puesto, quiso escucharlo, no pudo!!! Dijo que iba a intentar hacerse el test a sí mismo. Yo probé de nuevo y por lo menos del lado izquierdo lo escucho perfectamente, él no lo escuchó de ningún lado.
Me dijo que agarra el reloj y me fuera, que le había estropeado el día. Pobre, tan simpático que es, y con la pinta que tiene. Yo estaba mareada cuando llegué, él me preguntó si quería que me llevara a upa. Dije que no, es muy joven, si yo tuviera unos 20 años menos sin duda habría contestado que sí.
Bueno, ahora tendré que prestar más atención cuando me hablan, ya no puedo escudarme en que oigo mal.
La cosa empezó hace unos cinco años jugando con mi nieta. A ella le gustaba mucho mi reloj y siempre trataba de sacármelo. Un día se me ocurrió que lo escuchara, me lo saqué y cuando se lo iba a hacer escuchar pensé si los relojes actuales suenan o no.
Por las dudas lo escuché primero yo y sí, hacía tic tac. Se lo hice escuchar a mi nieta y luego lo escuchaba yo, otra vez ella y cuando fui a escucharlo yo otra vez, lo puse en la otra oreja. Sonaba menos!
Ante la mirada de desconformidad de mi nieta, no le gustó que cambiara las reglas del juego y la dejara fuera, me pasaba el reloj de una oreja a la otra, sin duda que del lado derecho lo escuchaba menos.
Rápida para sacar conclusiones definí que del lado derecho escucho menos, y seguí escuchando menos y mal. Quizás ese día no me había lavado la oreja derecha porque como dije antes,según el test escucho muy bien, aunque del lado derecho algo hay que podría hacer que tuviera dificultades para escuchar sonidos como el canto de los pájaros, cosa que ya quedó claro que escucho muy bien en las mañanas.
Le comenté al enfermero lo del reloj y me preguntó qué tipo de reloj era, le dije que el que llevaba puesto, quiso escucharlo, no pudo!!! Dijo que iba a intentar hacerse el test a sí mismo. Yo probé de nuevo y por lo menos del lado izquierdo lo escucho perfectamente, él no lo escuchó de ningún lado.
Me dijo que agarra el reloj y me fuera, que le había estropeado el día. Pobre, tan simpático que es, y con la pinta que tiene. Yo estaba mareada cuando llegué, él me preguntó si quería que me llevara a upa. Dije que no, es muy joven, si yo tuviera unos 20 años menos sin duda habría contestado que sí.
Bueno, ahora tendré que prestar más atención cuando me hablan, ya no puedo escudarme en que oigo mal.
jueves, 25 de febrero de 2010
Cartel en la entrada del edificio
Cuando salí el domingo me encontré con este cartel en la entrada del edificio:

Me refiero al que tiene el dibujo de dos niños con una pelota. Lo que dice es que está prohibido jugar al fútbol en las escaleras del edificio, y aclaran que es porque molesta a los vecinos. Sí, eso dice! Me dejó pensando: quienes juegan al fútbol en las escaleras?
Sabía que estaba prohibido jugar al fútbol en los jardines entre los edificios, y es lógico, por qué jugar ahí si hay una cancha de fútbol en una parte del jardín. Pero que lo prohibieran en las escaleras?!
Trato de imaginarme como llegaron a la conclusión de que era necesario prohibirlo. Se habrán reunido los mandamases a discutir los problemas de la zona y cómo resolverlos. Alguien habrá planteado el problema de quienes juegan al fútbol en las escaleras, supongo que a pesar de que nunca lo ví ni escuché a nadie que lo comentara, habrá suficientemente muchos como para que se plantee como un problema a resolver.
Y para mejorar el bienestar de todos los habitantes de la zona, decidieron que era hora de tomar medidas y prohibir el futbol en las escaleras. Tomada la resolución encargaron a alguien que diseñara el cartel (vieron que trabajo pusieron? hasta un lindo dibujito), que se imprimieran una cantidad de cartelitos anunciando la tal prohibición y luego enviaron a algunos empleados a colgar el cartelito en todas las puertas. Ahora es de esperar que podamos vivir en calma sin los supuestos jugadores de fútbol corriendo tras la pelota por las escaleras.
Como nunca ví a nadie jugando al fútbol en las escaleras, me pregunto como harán. Tendrán un arco en cada piso? o un arco en el descanso de la escalera y el otro medio piso para arriba o medio piso para abajo?
También me pregunto cual será la próxima prohibición. Subir las escaleras en bicicleta? Plantar árboles en los escalones? Hacer una fogata en el ascensor? Quedan montones de cosas por prohibir! Me dan ganas de desempolvar aquel viejo cartel tan conocido en mi adolescencia: Prohibido prohibir.

Me refiero al que tiene el dibujo de dos niños con una pelota. Lo que dice es que está prohibido jugar al fútbol en las escaleras del edificio, y aclaran que es porque molesta a los vecinos. Sí, eso dice! Me dejó pensando: quienes juegan al fútbol en las escaleras?
Sabía que estaba prohibido jugar al fútbol en los jardines entre los edificios, y es lógico, por qué jugar ahí si hay una cancha de fútbol en una parte del jardín. Pero que lo prohibieran en las escaleras?!
Trato de imaginarme como llegaron a la conclusión de que era necesario prohibirlo. Se habrán reunido los mandamases a discutir los problemas de la zona y cómo resolverlos. Alguien habrá planteado el problema de quienes juegan al fútbol en las escaleras, supongo que a pesar de que nunca lo ví ni escuché a nadie que lo comentara, habrá suficientemente muchos como para que se plantee como un problema a resolver.
Y para mejorar el bienestar de todos los habitantes de la zona, decidieron que era hora de tomar medidas y prohibir el futbol en las escaleras. Tomada la resolución encargaron a alguien que diseñara el cartel (vieron que trabajo pusieron? hasta un lindo dibujito), que se imprimieran una cantidad de cartelitos anunciando la tal prohibición y luego enviaron a algunos empleados a colgar el cartelito en todas las puertas. Ahora es de esperar que podamos vivir en calma sin los supuestos jugadores de fútbol corriendo tras la pelota por las escaleras.
Como nunca ví a nadie jugando al fútbol en las escaleras, me pregunto como harán. Tendrán un arco en cada piso? o un arco en el descanso de la escalera y el otro medio piso para arriba o medio piso para abajo?
También me pregunto cual será la próxima prohibición. Subir las escaleras en bicicleta? Plantar árboles en los escalones? Hacer una fogata en el ascensor? Quedan montones de cosas por prohibir! Me dan ganas de desempolvar aquel viejo cartel tan conocido en mi adolescencia: Prohibido prohibir.
domingo, 21 de febrero de 2010
Tenía algo que contarles
No es que hoy no tenga nada que contar, ayer en la tardecita pensé en algo que quería comentarles hoy, o sea que ayer tenía algo para contarles hoy, pero hoy por más que intento recordar qué era, no puedo.
Ni siquiera me acuerdo relacionado con qué estaba lo que iba a comentarles o contarles. El pensamiento se desapareció, es como cuando se está escribiendo un mail y antes de terminarlo y enviarlo, el mail se desaparece y quedamos con un signo de interrogación en la cara, preguntándonos qué habremos hecho, cual tecla apretamos, al mismo tiempo que pensamos (o decimos) palabras que nuestras madres no nos enseñaron, y tratamos de acordarnos qué fue lo que escribimos (rara vez lo logramos) para recomenzar el mail.
Internet nos ha desarrollado la capacidad de pensar varias cosas simultaneamente, lo que podría ser positivo. Pero también tiene algo negativo. Creo que nos está desarrollando una especie de fatalismo.
Desapareció un mail? eso pasa, no hay nada que hacer. La computadora no quiere hacerme caso, eso pasa, no hay nada que hacer. No puedo entrar a un sitio web, eso pasa, no hay nada que hacer. La lista sería larga pero la dejo por aquí, ya saben a qué me refiero.
Nos estamos acostumbrando a que las cosas suceden, sin cuestionarlas, para qué hacerlo si no entendemos nada de los misterios cibernéticos, lo que es lógico, si los entendiéramos no serían misterios. Parece que a medida que la tecnología se va desarrollando, nosotros vamos hacia atrás, estamos rodeados de un mundo incomprensible. Así como en la edad de Piedra el Hombre, supongo yo, no entendía los fenómenos naturales, nosotros no entendemos los aparatejos modernos.
Y cuando no entendemos algo y pensamos que no conseguiremos entender, qué hacemos? Pues seguimos el comportamiento del Hombre de la edad de Piedra, adoramos a quienes demostran cierta capacidad para dominar los fenómenos de la naturaleza, perdón, quise decir, los aparatejos modernos.
No les construímos altares porque o no tenemos lugar o no combinarían con el estilo de la casa, pero sin duda los adoramos cuando reviven nuestras compus y estamos dispuestos a ofrendar un sueldo para ello. Yo, como ya conté en otra oportunidad( otro post), cada tanto tiempo hago alguna ofrenda frente a la compu para aplacar la ira de los dioses cibernéticos, que o no quedan conforme con mis ofrendas o están durmiendo cuando las hago.
Bueno, por más que hablo, o escribo, haciendo tiempo, no consigo acordarme que era lo que tenía para contarles, eso pasa, no hay nada que hacer.
Ni siquiera me acuerdo relacionado con qué estaba lo que iba a comentarles o contarles. El pensamiento se desapareció, es como cuando se está escribiendo un mail y antes de terminarlo y enviarlo, el mail se desaparece y quedamos con un signo de interrogación en la cara, preguntándonos qué habremos hecho, cual tecla apretamos, al mismo tiempo que pensamos (o decimos) palabras que nuestras madres no nos enseñaron, y tratamos de acordarnos qué fue lo que escribimos (rara vez lo logramos) para recomenzar el mail.
Internet nos ha desarrollado la capacidad de pensar varias cosas simultaneamente, lo que podría ser positivo. Pero también tiene algo negativo. Creo que nos está desarrollando una especie de fatalismo.
Desapareció un mail? eso pasa, no hay nada que hacer. La computadora no quiere hacerme caso, eso pasa, no hay nada que hacer. No puedo entrar a un sitio web, eso pasa, no hay nada que hacer. La lista sería larga pero la dejo por aquí, ya saben a qué me refiero.
Nos estamos acostumbrando a que las cosas suceden, sin cuestionarlas, para qué hacerlo si no entendemos nada de los misterios cibernéticos, lo que es lógico, si los entendiéramos no serían misterios. Parece que a medida que la tecnología se va desarrollando, nosotros vamos hacia atrás, estamos rodeados de un mundo incomprensible. Así como en la edad de Piedra el Hombre, supongo yo, no entendía los fenómenos naturales, nosotros no entendemos los aparatejos modernos.
Y cuando no entendemos algo y pensamos que no conseguiremos entender, qué hacemos? Pues seguimos el comportamiento del Hombre de la edad de Piedra, adoramos a quienes demostran cierta capacidad para dominar los fenómenos de la naturaleza, perdón, quise decir, los aparatejos modernos.
No les construímos altares porque o no tenemos lugar o no combinarían con el estilo de la casa, pero sin duda los adoramos cuando reviven nuestras compus y estamos dispuestos a ofrendar un sueldo para ello. Yo, como ya conté en otra oportunidad( otro post), cada tanto tiempo hago alguna ofrenda frente a la compu para aplacar la ira de los dioses cibernéticos, que o no quedan conforme con mis ofrendas o están durmiendo cuando las hago.
Bueno, por más que hablo, o escribo, haciendo tiempo, no consigo acordarme que era lo que tenía para contarles, eso pasa, no hay nada que hacer.
jueves, 18 de febrero de 2010
Nuevamente sin nada que contar
Y bueno, aquí estoy otra vez sin nada que contar, por tanto tengo dos opciones, o me callo la boca o me pongo a hablar de bueyes perdidos. Ya me conocen y saben que no soy muy de dejarme llevar por aquello de en boca cerrada no entran moscas. Ni corte le doy a ese refrán, si estoy en Suecia en pleno invierno, las moscas no solamente no las veo en la leche, no las veo por ningún lado.
Por tanto tendría que seguir la alternativa de hablar de bueyes perdidos, con lo que se me complica bastante la cosa. No solamente por lo tan sabido de que rara vez se ha perdido un buey del que hablar, sino porque no soy muy buena para distinguir el ganado.
Cuando chica íbamos a un balneario, la carretera pasaba por campos donde veíamos vacas. Todas las vacas blancas con manchas marrones y algunas con manchas negras. Un día me llamó la atención ver una vaca toda negra, ni la más mínima manchita blanca. Se lo hice notar a mis hermanos, que se rieron y me dijeron que no era una vaca sino un toro.
Rápida para hacer asociaciones de ideas, mi cerebro dejó registrado: si tienen manchas son vacas, todo negros son toros. Era bastante chica e inocente, muy inocente, y en esa época de ciertas cosas se hablaba muy poco.
Un par de años después estábamos en casa de unos primos que vivían en el campo. Salimos a caminar y pasamos por un lugar con muchas vacas, yo quise entrar a ese campo, pero me dijeron que había toros y no era aconsejable meterse ahí. Yo miré bien vaca por vaca, todas blancas con manchas marrones, es decir, no ví ningún toro. Nuevamente se rieron de mí.
Entendí que el mundo era más complicado de lo que yo pensaba. También aprendí que las manchas no era el elemento primordial para diferenciar toros de vacas.
Con esos antecedentes, que siempre que hay ganado de por medio se rién de mí, pues prefiero no hablar de bueyes perdidos. Con lo que sigo con problema de no tener nada que decir. Y me pregunto por qué, en la era cibernética, la gente se empeña en hablar de bueyes perdidos, no sería hora de hablar de programas perdidos, carpetas perdidas, mails perdidos, y todas esas cosas que solemos perder apenas nos sentamos junto a una compu?
A no olvidar la paciencia perdida, quien no la pierde intentando entender como funcionan los aparatejos modernos y computariles? Sin dejar de mencionar el tiempo perdido en leer posts como éste, si es que alguien llegó hasta aquí a pesar de que dije que no tenía nada que contar.
Por tanto tendría que seguir la alternativa de hablar de bueyes perdidos, con lo que se me complica bastante la cosa. No solamente por lo tan sabido de que rara vez se ha perdido un buey del que hablar, sino porque no soy muy buena para distinguir el ganado.
Cuando chica íbamos a un balneario, la carretera pasaba por campos donde veíamos vacas. Todas las vacas blancas con manchas marrones y algunas con manchas negras. Un día me llamó la atención ver una vaca toda negra, ni la más mínima manchita blanca. Se lo hice notar a mis hermanos, que se rieron y me dijeron que no era una vaca sino un toro.
Rápida para hacer asociaciones de ideas, mi cerebro dejó registrado: si tienen manchas son vacas, todo negros son toros. Era bastante chica e inocente, muy inocente, y en esa época de ciertas cosas se hablaba muy poco.
Un par de años después estábamos en casa de unos primos que vivían en el campo. Salimos a caminar y pasamos por un lugar con muchas vacas, yo quise entrar a ese campo, pero me dijeron que había toros y no era aconsejable meterse ahí. Yo miré bien vaca por vaca, todas blancas con manchas marrones, es decir, no ví ningún toro. Nuevamente se rieron de mí.
Entendí que el mundo era más complicado de lo que yo pensaba. También aprendí que las manchas no era el elemento primordial para diferenciar toros de vacas.
Con esos antecedentes, que siempre que hay ganado de por medio se rién de mí, pues prefiero no hablar de bueyes perdidos. Con lo que sigo con problema de no tener nada que decir. Y me pregunto por qué, en la era cibernética, la gente se empeña en hablar de bueyes perdidos, no sería hora de hablar de programas perdidos, carpetas perdidas, mails perdidos, y todas esas cosas que solemos perder apenas nos sentamos junto a una compu?
A no olvidar la paciencia perdida, quien no la pierde intentando entender como funcionan los aparatejos modernos y computariles? Sin dejar de mencionar el tiempo perdido en leer posts como éste, si es que alguien llegó hasta aquí a pesar de que dije que no tenía nada que contar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)