Ayer empuñé un arma contra el frío, es decir le puse puños a un overol que hace
varios días tenía empezado. Y ya mismo ayer se lo puso Fransson cuando salimos a
caminar.
Creo que voy a terminar muy bien entrenada luego de este invierno. No me refiero
solamente a las caminatas diarias sino al ejercicio que es el vestir a Fransson:
protector de zonas íntimas, calzoncillos largos, overol, correa, vestirme yo:
atarme las botas, ponerme campera, bufanda, gorra y guantes. Después sacarnos
todo ese montón de ropa. Eso lo hago unas cuatro o cinco veces por día.
Caminamos solamente una media hora (más no puede Fransson por el frío) pero caminamos rapidito, casi corriendo, cosa de gastar la mayor cantidad de energías en el menor tiempo posible. Los problemas son dos, el que tiene exceso de energías es Fransson y no yo.
Para eso trato de que él corra más que yo, vamos al bosque, lo suelto, él corre, luego lo llamo para que vuelva corriendo a mí, le doy su premio, corre de nuevo, lo vuelvo a llamar, y de esa manera por el mismo tramo del camino, él corre como diez veces más que yo.
Como le gustan mucho los premios a veces corre, para y pega la vuelta antes que yo tenga tiempo de llamarlo, llega a mí esperando el premio que no le doy porque no vino cumpliendo mi orden, y yo no lo premio para que tome iniciativas propias sino para que cumpla mis órdenes.
El otro problema, que seguramente sea lo que más desarrolle los músculos de mis piernas está en las botas, son pesadísimas! creo que cada paso que doy es muy bien ejercicio.
Todavía no las pesé, estoy entre hacerlo y no. Si las peso corro el riesgo de después ante cada paso pensar: pesan medio kilo o dos kilos o lo que sea que pesen y se me haga más pesado caminar pensando en el peso que llevo abajo (sí, con las botas el peso no se lleva arriba sino abajo).
Pero en algún momento tengo que sacarme la curiosidad, y quizás tenga suerte y no pesen la tonelada que siento que pesan.
Este blog es un derivado de mi primer blog, Mis manualidades, donde pongo fotos de mis manualidades (qué original), recetas y relatos sobre mi vida. Quizás, tal como las personas que comienzan con las operaciones plásticas y luego que empiezan a hacerle arreglitos a la naturaleza, no pueden parar de hacerse mejoras y terminan como caricaturas a sí mismas, me haya vuelto adicta a los blogs y ahora no pueda dejar de abrir uno tras otro ya que en realidad es el cuarto que abro.
Este blog será dedicado solamente a relatar sobre mi vida que es como la de todos, o casi. Mucho de lo que escriba aquí ya lo publique en mi otro blog y ahora lo trasladé.
Tengo el pelo gris pero puse una foto donde estoy con el pelo verde, lo hice así por dos cosas, una porque creo que así quedo cuando tengo que enfrentarme a los aparatejos modernos (léase: todo lo que se ha inventado luego de la rueda), me sacan canas verdes; y otra porque me gusta como queda y si pudiera me lo teñiría así.
Abajo del todo hay una ventanita donde pueden dejarme saludos, también pueden dejarme comentarios o saludos debajo de cada post (cliqueando donde dice Comentarios).
En el costado, más abajo de mi foto, está el archivo ordenado por temas, cliqueando ahí pueden ver los posts que publiqué antes, o pueden cliquear abajo del todo (antes de la ventanita de los mensajes) donde dice Entradas antiguas.
Este blog será dedicado solamente a relatar sobre mi vida que es como la de todos, o casi. Mucho de lo que escriba aquí ya lo publique en mi otro blog y ahora lo trasladé.
Tengo el pelo gris pero puse una foto donde estoy con el pelo verde, lo hice así por dos cosas, una porque creo que así quedo cuando tengo que enfrentarme a los aparatejos modernos (léase: todo lo que se ha inventado luego de la rueda), me sacan canas verdes; y otra porque me gusta como queda y si pudiera me lo teñiría así.
Abajo del todo hay una ventanita donde pueden dejarme saludos, también pueden dejarme comentarios o saludos debajo de cada post (cliqueando donde dice Comentarios).
En el costado, más abajo de mi foto, está el archivo ordenado por temas, cliqueando ahí pueden ver los posts que publiqué antes, o pueden cliquear abajo del todo (antes de la ventanita de los mensajes) donde dice Entradas antiguas.
viernes, 3 de diciembre de 2010
domingo, 31 de octubre de 2010
Cambiando la hora
Cambiamos de horario. Yo sabía, lo sabía muuuuuuuy bien, que se atrasaría una hora, lo tenía clarísimo!!! lo hice? no, lo hice al revés! adelanté una hora. Cuando me desperté y ví que eran las siete menos cuartos pensé, ahora sí conciente que el cambio era atrasar la hora, que serían lo que antes eran las ocho menos cuarto, más o menos la hora en que me venía despertando.
Y bien, hecha la cuenta me levanté, me vestí, me lavé la cara con agua fría para terminar de despertarme, fui a la cocina a prepararme el desayuno, miré el reloj de la cocina, al que todavía no le había cambiado la hora.
Ví que mostraba las seis, cambié la hora, lo puse a las siete, parece que el agua fría en la cara tanto no me despertó. Comencé a preparar mi desayuno, algo me parecía raro, no me coincidía, seguramente el agua fría en la cara comenzaba a surtir efecto.
Controlé la hora en mi celular, me acordé que anoche la había cambiado, la había adelantado, pero era eso lo que había que hacer? mmmmm, me parece que no, no!, justo, no era eso! era al revés!!!
Pero qué hora son entonces? saco cuentas, las cinco!!! Qué hago yo levantada un domingo a las cinco de la mañana? Me acosté de nuevo y ahora sí terminó de hacer efecto el agua fría en la cara. Igual me quedé un buen rato más en la cama pero ya no pude volver a dormirme. Menos mal que esos cambios de horarios no se hacen todos los días!
Y bien, hecha la cuenta me levanté, me vestí, me lavé la cara con agua fría para terminar de despertarme, fui a la cocina a prepararme el desayuno, miré el reloj de la cocina, al que todavía no le había cambiado la hora.
Ví que mostraba las seis, cambié la hora, lo puse a las siete, parece que el agua fría en la cara tanto no me despertó. Comencé a preparar mi desayuno, algo me parecía raro, no me coincidía, seguramente el agua fría en la cara comenzaba a surtir efecto.
Controlé la hora en mi celular, me acordé que anoche la había cambiado, la había adelantado, pero era eso lo que había que hacer? mmmmm, me parece que no, no!, justo, no era eso! era al revés!!!
Pero qué hora son entonces? saco cuentas, las cinco!!! Qué hago yo levantada un domingo a las cinco de la mañana? Me acosté de nuevo y ahora sí terminó de hacer efecto el agua fría en la cara. Igual me quedé un buen rato más en la cama pero ya no pude volver a dormirme. Menos mal que esos cambios de horarios no se hacen todos los días!
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Adiestradora frustrada

Este es último truco que le enseñé a Fransson antes que se enfermara, el pararse en dos patas, aunque en realidad había querido enseñarle a que se acostara pero no quiso.
Ahora que está mejor de su gripe, ya sin fiebre y más animado, quise enseñarle más cosas.
Le gusta jugar con una trenza de cuerdas que tiene, yo tiro de una punta, él tira de la otra. Ahora le estoy enseñando a que suelte cuando le digo y con eso perdió gracia el juego. Leí que cuando se nota que está aflojando las mandíbulas, o sea cuando está por soltar, hay que darle la orden de soltar y luego elogiarlo y darle un premio.
Así lo hice y luego de dos o tres golosinas aprendió o creyó aprender. Me trae la cuerda, la suelta y mira mi mano con la que le doy las golosinas. No solamente que no espera a que le ordene que suelte sino que ya ni siquiera quiere tirar de la cuerda.
Hace poco quise enseñarle a saltar por arriba de un palo que puse sobre dos montoncitos de libros. Lo asustó tanto el palo que no se animaba ni a acercarse.
Yo me paraba del otro lado del palo con golosinas en la mano, él daba una vuelta por el costado del palo para llegar a mí. Ayer busqué una maderita más chica, menos asustante, y se la dejé oler antes de ponerla sobre los libros. Como pasaba sobre la madera sin saltar decidí agregar un libro de cada lado para subirla un poco, entonces empezó a pasarle por debajo.
Insisto en querer aprender a que se eche cuando se lo digo, luego de días y días de enseñanza ahora a veces, muy pocas, lo hace. La mayoría de las veces cuando le digo que se eche o empieza a retroceder o a gemir o simplemente me deja plantada y se va para otro lado.
Confieso que como adiestradora me siento muy frustrada.
jueves, 12 de agosto de 2010
Los miedos
Me asombra como Fransson se viene adaptando tan rápido, el problema es que vivía en una zona supertranquila, casi en el campo, y se asusta del los ruidos de aquí, terror a los autos, ómnibus, motos, bueno todo lo que sea motorizado.
Ni que hablar el miedo que le tomó al ascensor y a las puertas!! y a cuanto
ruido escucha, como ser pájaros, canillas que abro, el tirar de la cadena en el
baño, etc.
Siendo la primera noche que pasaría aquí quise que la hora de acostarse fuera
tranquilita, lo saqué a caminar, al volver, agotada como estaba, decidí darme
una ducha de agua bien caliente.
Dejé la puerta del baño abierta para que no creyera que estaba solo, abrí la
ducha con agua bien caliente, me metí bajo el agua, me enjaboné y por el vapor
que salió al hall empezó a sonar la alarma de incendios!!!
Salí de la ducha toda enjabonada a apagar la alarma, pero después sigue sonando
un rato a cada minuto, en otras palabras no le ofrecí la calma que quería que
tuviera antes de acostarse a dormir.
Ayer se animó a subir al ascensor sin que tuviera que tentarlo con albóndigas o pedacitos de zanahoria, hoy subió corriendo al ascensor, casi antes que abriera la puerta. También caminamos sin demasiados problemas junto a una calle traficada, va
perdiendo el terror a los autos. Pero encontró dos cosas más a que temer.
Una, fuimos a la casa de una vecina, la vecina le mostró un muñeco oso panda
grandote, lo asustó casi más que la alarma de incendio.
Otra, el teléfono sonó, después cuando veía al teléfono le gruñía.
Anoche pensé en cerrar la puerta del baño cuando me dí una ducha de agua bien
caliente, pero apenas salí de la ducha abrí la puerta, otra vez se activó la
alarma.
Tres personas se ofrecieron a cuidarlo cuando necesite ir a hacer las compras o
salir para otro lado donde no pueda llevarlo.
Estoy haciendo mucha sociabilidad, mucha gente se para a hablarnos cuando
salimos y también vienen vecinas a visitarlo, ayer una vecina trajo a su hermana
para que lo conociera.
Y estoy descubriendo cuales vecinos/as usan lentes de contacto! cuando salen en
la mañana con sus perros andan con lentes comunes.
Ayer empecé a entrenarlo a que se quede acostado quietito al lado mío cuando hago yoga, claro que empecé solamente con relajación y meditación, solamente para que vaya aprendiendo a que cuando estoy en la alfombra de yoga, él tiene que acostarse quietito. Al principio quería subirse a mi falda, después me lamía y mordisqueaba los dedos, pero al final se quedó acostado quietito, y más no practicamos porque vino la vecina a visitarnos.
Ésta es su piedra, no podemos pasar por ahí sin que suba a ella:
Ni que hablar el miedo que le tomó al ascensor y a las puertas!! y a cuanto
ruido escucha, como ser pájaros, canillas que abro, el tirar de la cadena en el
baño, etc.
Siendo la primera noche que pasaría aquí quise que la hora de acostarse fuera
tranquilita, lo saqué a caminar, al volver, agotada como estaba, decidí darme
una ducha de agua bien caliente.
Dejé la puerta del baño abierta para que no creyera que estaba solo, abrí la
ducha con agua bien caliente, me metí bajo el agua, me enjaboné y por el vapor
que salió al hall empezó a sonar la alarma de incendios!!!
Salí de la ducha toda enjabonada a apagar la alarma, pero después sigue sonando
un rato a cada minuto, en otras palabras no le ofrecí la calma que quería que
tuviera antes de acostarse a dormir.
Ayer se animó a subir al ascensor sin que tuviera que tentarlo con albóndigas o pedacitos de zanahoria, hoy subió corriendo al ascensor, casi antes que abriera la puerta. También caminamos sin demasiados problemas junto a una calle traficada, va
perdiendo el terror a los autos. Pero encontró dos cosas más a que temer.
Una, fuimos a la casa de una vecina, la vecina le mostró un muñeco oso panda
grandote, lo asustó casi más que la alarma de incendio.
Otra, el teléfono sonó, después cuando veía al teléfono le gruñía.
Anoche pensé en cerrar la puerta del baño cuando me dí una ducha de agua bien
caliente, pero apenas salí de la ducha abrí la puerta, otra vez se activó la
alarma.
Tres personas se ofrecieron a cuidarlo cuando necesite ir a hacer las compras o
salir para otro lado donde no pueda llevarlo.
Estoy haciendo mucha sociabilidad, mucha gente se para a hablarnos cuando
salimos y también vienen vecinas a visitarlo, ayer una vecina trajo a su hermana
para que lo conociera.
Y estoy descubriendo cuales vecinos/as usan lentes de contacto! cuando salen en
la mañana con sus perros andan con lentes comunes.
Ayer empecé a entrenarlo a que se quede acostado quietito al lado mío cuando hago yoga, claro que empecé solamente con relajación y meditación, solamente para que vaya aprendiendo a que cuando estoy en la alfombra de yoga, él tiene que acostarse quietito. Al principio quería subirse a mi falda, después me lamía y mordisqueaba los dedos, pero al final se quedó acostado quietito, y más no practicamos porque vino la vecina a visitarnos.
Ésta es su piedra, no podemos pasar por ahí sin que suba a ella:
Fransson, su nombre y su ropa
Sigo contando de Fransson, no pude contar todo el primer día, iré de a poco, como ser la historia de su nombre.
Como el perro fino que es, iba a ser comprado por alguien en Francia, por tanto empezaron a decirle fransosen (el francés), hasta que se dieron cuenta que le faltaban tres dientes y se suspendió su viaje a Francia.
Decidieron entonces cambiarle el nombre, y ahí se dieron cuenta que él ya reaccionaba cuando decían fransosen, por tanto le pusieron un nombre que suena parecido: Fransson, que aquí es un apellido, viene a ser el hijo de Frans, como los Fernandez och Gonzales nuestros.
Me dijeron que podía cambiarle el nombre si quería, pero si ya él conocía su nombre no iba a entreverarlo llamándolo de otra manera, además me gustó la historia del por qué el nombre.
Cuando lo compré aparte del perrito también me dieron lo que llaman el paquete del cachorro y es un paquete que trae comida para unos días, una galleta, golosinas que se usan para entrenarlo, una correa y dos collares, una mantita de tela polar con el olor de su familia, un juguete y muy generosos me ofrecieron prestarle ropa ya que pronto va a necesitarla y es innecesario comprar ahora y cuando crezca ya no le sirva.
Me dijeron que me la prestaban y cuando no le sirva se las puedo devolver por correo. Le prstaron un overol con capucha con borde de piel y todo, dos overoles sin capucha y un equipo de lluvia, que luego, cuando haga frío le puedo poner arriba de la ropa. Y me vendieron su cucha, muy práctica se puede lavar a máquina, es más barata de las que venden en la tienda de animales. Porque él dormirá en su cucha, no en mi cama, aunque en las noches y cuando estoy junto a la compu paso la cucha para mi cuarto.
Cuando pueda volver a coser le haré algún overol más en tela polar, también le haré un piyamas ya que a veces este apartamento se muy frío, y puede necesitar algún pullover para estar adentro, algo tejido no le vendrá mal tampoco.
Aquí ven la ropa, mantita (lila), juguete, correa y collares, uno es para cuando sea más grande, ese lo hizo la que me lo vendió:
Como el perro fino que es, iba a ser comprado por alguien en Francia, por tanto empezaron a decirle fransosen (el francés), hasta que se dieron cuenta que le faltaban tres dientes y se suspendió su viaje a Francia.
Decidieron entonces cambiarle el nombre, y ahí se dieron cuenta que él ya reaccionaba cuando decían fransosen, por tanto le pusieron un nombre que suena parecido: Fransson, que aquí es un apellido, viene a ser el hijo de Frans, como los Fernandez och Gonzales nuestros.
Me dijeron que podía cambiarle el nombre si quería, pero si ya él conocía su nombre no iba a entreverarlo llamándolo de otra manera, además me gustó la historia del por qué el nombre.
Cuando lo compré aparte del perrito también me dieron lo que llaman el paquete del cachorro y es un paquete que trae comida para unos días, una galleta, golosinas que se usan para entrenarlo, una correa y dos collares, una mantita de tela polar con el olor de su familia, un juguete y muy generosos me ofrecieron prestarle ropa ya que pronto va a necesitarla y es innecesario comprar ahora y cuando crezca ya no le sirva.
Me dijeron que me la prestaban y cuando no le sirva se las puedo devolver por correo. Le prstaron un overol con capucha con borde de piel y todo, dos overoles sin capucha y un equipo de lluvia, que luego, cuando haga frío le puedo poner arriba de la ropa. Y me vendieron su cucha, muy práctica se puede lavar a máquina, es más barata de las que venden en la tienda de animales. Porque él dormirá en su cucha, no en mi cama, aunque en las noches y cuando estoy junto a la compu paso la cucha para mi cuarto.
Cuando pueda volver a coser le haré algún overol más en tela polar, también le haré un piyamas ya que a veces este apartamento se muy frío, y puede necesitar algún pullover para estar adentro, algo tejido no le vendrá mal tampoco.
Aquí ven la ropa, mantita (lila), juguete, correa y collares, uno es para cuando sea más grande, ese lo hizo la que me lo vendió:
Fransson
Mi vida a cambiado enormemente! Tengo un perrito, Fransson! Menos mal que mi nieta algo me tiene adiestrada, que si no no sé como iba a aguantar tanto trajín!
No pensé que Fransson fuera a adaptarse tan rápido, pero por suerte por ahora todo bien, me hace caso y todo, quizás porque no le doy las órdenes con mi voz de abuela (debería probarlo con mi nieta).
Su raza, y pura raza!, es chinese crested, o como le dicen aquí perros desnudos. Es muy fino, de pedriguee, me lo dieron con su árbol genealógico y lista de premios internacionales de sus padres, abuelos y bisabuelos. Tan fino es, mucho más fino que yo, que estoy pensando que él debería dormir en la cama y yo en la cucha.
Para mi suerte, pobrecito, le faltan tres dientes y por tanto no pueden venderlo al precio que tendría si no le faltaran esos dientes. No se lo puede llevar a exposiciones ni se lo puede usar para reproducirse, de ahí su precio y que yo pudiera comprarlo.
No pensé que Fransson fuera a adaptarse tan rápido, pero por suerte por ahora todo bien, me hace caso y todo, quizás porque no le doy las órdenes con mi voz de abuela (debería probarlo con mi nieta).
Su raza, y pura raza!, es chinese crested, o como le dicen aquí perros desnudos. Es muy fino, de pedriguee, me lo dieron con su árbol genealógico y lista de premios internacionales de sus padres, abuelos y bisabuelos. Tan fino es, mucho más fino que yo, que estoy pensando que él debería dormir en la cama y yo en la cucha.
Para mi suerte, pobrecito, le faltan tres dientes y por tanto no pueden venderlo al precio que tendría si no le faltaran esos dientes. No se lo puede llevar a exposiciones ni se lo puede usar para reproducirse, de ahí su precio y que yo pudiera comprarlo.
jueves, 17 de junio de 2010
Ayudando a ganar un partido.
3 a 0, así terminó el partido Uruguay-Sudáfrica ayer. No esperaba ese resultado, tampoco me disgustó, al contrario me alegró mucho aunque terminé casi agotada. Espero hoy poder leer en los diarios sobre mi aporte.
Por supuesto que me corresponde parte de la gloria, dudo que hubiesen podido ganar sin mí. Cuando empezó el partido yo estaba concentrada en buscar un botón para ponerle a un broche, revisé varios frascos antes de encontrar uno que me gustara para el broche que pienso hacer.
Pero una vez que encontré el botón que buscaba, me dispuse a mirar el partido que hacía unos diez o quince minutos había empezado. Como había sentado mucho sentada decidí mirarlo al mismo tiempo que me movía y caminaba de un lado a otro.
Cuando escuchaba que estaba por pasar algo interesante me paraba frente a la tele haciendo ejercicios. Uruguay hizo un gol. Terminó el primer tiempo, seguí moviéndome. Al ratito de comenzar el segundo tiempo me senté.
Fue entonces que Sudáfrica empezó a atacar y estuvo cerca de hacer un gol en dos o tres oportunidades. Casi experta en fútbol como soy (jugaba con mi hermano cuando era chica), me dí cuenta que los casi goles de Sudáfrica se daban porque yo me había sentado y que si no me paraba inmediatamente, podrían empatar y hasta ganar el partido.
No me quedó otra que pararme y seguir moviéndome y caminando hasta que terminó el partido. El efecto fue inmediato, Uruguay hizo otro gol y casi terminando el partido otro más. Dudo que los hubieran hecho si yo me hubiera quedado sentada. También dudo de que la prensa hable de mi aporte, conociéndolos estoy segura que se dedicarán a hablar de quienes hicieron los goles en la cancha.
Hoy intentaré darle descanso a mi brazo de tenista y a mis piernas de futbolista.
Por supuesto que me corresponde parte de la gloria, dudo que hubiesen podido ganar sin mí. Cuando empezó el partido yo estaba concentrada en buscar un botón para ponerle a un broche, revisé varios frascos antes de encontrar uno que me gustara para el broche que pienso hacer.
Pero una vez que encontré el botón que buscaba, me dispuse a mirar el partido que hacía unos diez o quince minutos había empezado. Como había sentado mucho sentada decidí mirarlo al mismo tiempo que me movía y caminaba de un lado a otro.
Cuando escuchaba que estaba por pasar algo interesante me paraba frente a la tele haciendo ejercicios. Uruguay hizo un gol. Terminó el primer tiempo, seguí moviéndome. Al ratito de comenzar el segundo tiempo me senté.
Fue entonces que Sudáfrica empezó a atacar y estuvo cerca de hacer un gol en dos o tres oportunidades. Casi experta en fútbol como soy (jugaba con mi hermano cuando era chica), me dí cuenta que los casi goles de Sudáfrica se daban porque yo me había sentado y que si no me paraba inmediatamente, podrían empatar y hasta ganar el partido.
No me quedó otra que pararme y seguir moviéndome y caminando hasta que terminó el partido. El efecto fue inmediato, Uruguay hizo otro gol y casi terminando el partido otro más. Dudo que los hubieran hecho si yo me hubiera quedado sentada. También dudo de que la prensa hable de mi aporte, conociéndolos estoy segura que se dedicarán a hablar de quienes hicieron los goles en la cancha.
Hoy intentaré darle descanso a mi brazo de tenista y a mis piernas de futbolista.
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